Espacios para la educación

A lo largo de la historia, la educación ha sido un punto de discusión importante por considerarse una herramienta clave para el desarrollo y la erradicación de la pobreza. A partir del año 2000 con el establecimiento de los Objetivos del Milenio (ODM) los gobiernos de más de 189 países han incrementado su inversión y esfuerzo para mejorar la educación.

Adicionalmente, el reconocimiento de la diversidad en diferentes ámbitos sociales, culturales, económicos, políticos, ha generado también una redefinición importante en la educación. Las instituciones han cambiado los contenidos de sus clases, incluyendo materias que consideran más prácticas y relevantes, han modificado la manera de enseñar y han empezado a modificar la relación vertical docente-estudiante por una más horizontal. Sin embargo, mantienen los mismos espacios de educación que consisten en algo similar a una tarima donde el profesor mantiene el protagonismo.

En este ambiente, predomina el aprendizaje pasivo, en el cual los estudiantes deben escuchar a sus profesores y seguir instrucciones, cuando en realidad las nuevas dinámicas buscan como principal objetivo, el desarrollo de un aprendizaje activo que implica un mayor compromiso de los estudiantes, quienes pasan de ser observadores a tener un rol principal que los lleva a ser propositivos y analíticos.

Lo anterior debería reflejarse en espacios de educación que permitan relaciones más horizontales, una mayor participación de los estudiantes en la construcción de conocimiento, restándole protagonismo al docente y permitiendo que los estudiantes tengan una mayor interacción entre sí.

En este sentido, los espacios deben ser más incluyentes y comprender que no todos los estudiantes aprenden de la misma manera, y por lo tanto, es importante que cada uno encuentre las herramientas útiles para tener una experiencia acorde a sus necesidades y capacidades. Los espacios educativos deben ofrecer una gama de posibilidades y oportunidades para que cada estudiante elija cómo puede potencializar sus habilidades y de qué manera es mejor desarrollar y aplicar su conocimiento.

Aspectos Relevantes

a) Colores. Conocer el impacto que tienen en el comportamiento para que sean aliados en el fortalecimiento de la participación, la concentración, la creatividad, de acuerdo a las necesidades, o por el contrario su uso funcione para inhibirlas y presentarse, por ejemplo, como espacios de descanso.

b) Iluminación y Ventilación natural. Aspectos claves para lograr que los estudiantes permanezcan atentos y dinámicos. Espacios con temperaturas extremas (calor o frío) se configuran como distractores, pues la incomodidad térmica, pasa a ocupar la atención de los estudiantes reemplazando el proceso mismo de aprendizaje.

c) Mobiliario. Permite una mayor versatilidad y flexibilidad para modificar el ambiente de aprendizaje, haciendo posible que los estudiantes se aíslen o acerquen entre sí para la ejecución de tareas y la socialización.

Estos tres factores son fundamentales para cubrir las necesidades cognitivas, ergonómicas y emocionales de los estudiantes, configurando nuevos ecosistemas de aprendizaje más incluyentes, flexibles, dinámicos y divertidos que promuevan, asimismo, un conocimiento holístico y práctico poniendo como centro del proceso a cada uno de los estudiante.