Generación Z - Espacios de Trabajo

En un momento en que las organizaciones han creado diálogos entre generaciones y han aprendido a adaptarse (y adoptar) ciertas características de los millenials, deben empezar a configurar nuevos espacios y formas de relacionarse que incluyan a los centenialls (generación Z). 

Esta generación incluye a todas las personas nacidas después de 1997. Son considerados los primeros nativos digitales, lo cual define su manera de interpretar la realidad y sus expectativas frente al mundo laboral. Para entenderlos, es necesario abordar cuatro aspectos principales:

1. Espíritu emprendedor. Quieren ser el centro de la innovación, sentir que se retan a sí mismo y que pueden contagiar a su entorno para trabajar temas complejos y solucionar problemáticas.

Requieren espacios que visibilicen sus ideas, por eso los pasillos se configuran como espacios fundamentales para esta generación. Es ahí donde “publican” su trabajo y generan intercambios de información.

2. Pragmáticos. Las personas que conforman esta generación son prácticas, digitales e impacientes. Buscan resultados inmediatos y soluciones rápidas. Por lo tanto, no es usual que se concentren en reuniones de larga duración y carácter formal, es decir, no ocupan salas de reunión por períodos largos, por el contrario, prefieren espacios de interacción rápida como los coffees y las mesas altas.

3. Jefes como aliados. Buscan establecer relaciones horizontales que no estén marcados por la jerarquía sino por el conocimiento y el respeto a los diferentes puntos de vista. Esperan que las oficinas promuevan la comunicación abierta con los managers y no construyan barreras entre ellos. Por lo tanto, prefieren los espacios transparentes y abiertos que facilitan los encuentros y acercan a las personas.

4. Interconectados. Para ellos no existe una línea divisoria entre el mundo online y el offline, y consideran que el espacio de trabajo debe posibilitar la conectividad en todo momento y lugar.

Al ser los primeros nativos digitales, son apasionados por la tecnología y las redes sociales y suelen frustrarse fácilmente en espacios de trabajo con herramientas tecnológicas limitadas o que no se encuentran a la vanguardia.

Una vez establecidos estos puntos, la pregunta es ¿Qué tan preparado está el mercado laboral y los espacios de trabajo para cumplir las expectativas y necesidades de esta generación?

Lo que viene con esta generación es una creciente adopción de las tecnologías y una nueva manera de percibir la oficina como un espacio de reconocimiento que evidencie el conocimiento de quienes lo ocupan. Es decir, un espacio que no sólo sea funcional sino que sirva simbólicamente para evidenciar las formas de trabajo y la configuración de nuevas ideas.